Nube Raíz

Periodismo familiar

Las historias de tu familia merecen permanecer.

Convierte la vida de un miembro de tu familia en un retrato narrado: un legado que se hereda y se comparte.

30 minutos, sin costo, para entender tu historia.

01 / La jardinería

La memoria, como toda planta, crece en ciclos.


Merece ser cultivada, podada y cuidada para volver a florecer. Hay historias que solo una persona puede contar, y que hoy no están escritas en ningún lado. Si nadie las siembra por escrito, el ciclo no vuelve a empezar.

Ilustración del ciclo de la memoria

02 / El oficio

No es un libro suelto. Es un legado que se siembra una vez y sigue creciendo.

Recogemos la voz, las historias y el archivo de tu familia, y los convertimos en una obra narrada con rigor y cuidado, algo que se conserva y se comparte entre generaciones.

Ilustración del oficio

03 / El camino

Cómo funciona. Cuatro pasos.

01

Conversación inicial

30 a 45 minutos para entender de quién se trata y qué quieres preservar.

02

Propuesta a la medida

Definimos alcance, formatos y entregables.

03

Producción

Entrevistas, investigación, escritura y edición.

04

Entrega

La obra terminada, lista para heredar.

04 / Las etapas

Un mismo jardín que crece contigo.

Etapa 01

Semilla

El relato esencial del protagonista y las voces cercanas.

Etapa 02

Jardín

La historia completa, con voces ampliadas y una pieza audiovisual.

Etapa 03

Legado

La obra mayor, con un objeto material creado junto a un aliado artístico.

Cada proyecto se cotiza a la medida.

05 / Quién está detrás

Soy Juan David Reyes, escritor.

Empecé Nube Raíz por una razón personal: las historias de mi propia familia estaban desapareciendo.

Hago periodismo familiar: una conversación adulta sobre la historia de una familia, bien escuchada, con rigor y cuidado.

Empezó con Apita. Grabamos su historia junto a Marcela, su nieta, unas semanas antes de que muriera. De ahí salió todo lo demás.

06 / La siembra

Esta es una siembra a varias manos.


Esto es un ejercicio de jardinería familiar. Los protagonistas ponen las voces, las historias y el archivo, nosotros ponemos el oficio de narrar. Sembramos a varias manos, y tan pronto aparecen los primeros retoños eliges hacia dónde crecen antes de seguir.

07 / Preguntas

Preguntas frecuentes.

¿Cuánto cuesta?+

Depende del alcance: cuántas voces entrevistamos, cuánto archivo hay que investigar, y si la obra incluye pieza audiovisual u objeto físico. Dos cosas para que no pierdas tiempo: no es el regalo más barato que le puedes hacer a tu familia, y sales de la conversación de 30 minutos con un número, no con una cotización pendiente.

¿Cuánto tarda?+

Trabajamos en ciclos de seis semanas: entrevistas, investigación, escritura y entrega. Si hay urgencia, lo primero que hacemos es grabar, y eso no espera el ciclo.

¿Y si no me gusta cómo quedó escrito?+

Después de la primera entrevista te entregamos un fragmento. Si el tono no es el de tu familia, lo ajustamos, o paras ahí: te devolvemos lo pagado y te quedas con la grabación de esa entrevista.

¿Tiene que ser en Medellín?+

Hacemos entrevistas en Medellín y en Bogotá. Si tu familia está en otra ciudad, escríbeme y lo miramos caso por caso.

¿Y si mi papá no quiere hablar?+

Es la pregunta más común, y casi siempre pasa lo contrario. Empezamos por lo fácil: la infancia, la comida, la casa donde creció. Nadie habla de lo que no quiera, y él decide qué queda por fuera antes de que se publique una sola línea.

¿Qué tengo que hacer yo?+

Una llamada de 30 minutos y presentarnos a la persona. Nosotros coordinamos las entrevistas, grabamos, transcribimos, investigamos, escribimos y entregamos. Tú no organizas nada ni persigues a nadie.

¿De quién son las grabaciones y los textos?+

De tu familia, siempre. Al final te entregamos todo: audios, transcripciones y archivos. No publicamos ni mostramos nada sin tu permiso por escrito.

¿Y si la persona está enferma o muy mayor?+

Entonces no lo dejes para después. Es la única cosa que no vas a poder hacer cuando la persona ya no esté. Dilo en la conversación y reordenamos: primero grabamos, después escribimos.

Las historias no esperan. El mejor día para sembrar es hoy.